¿Cómo hacer negocios en Cuba?

Por: Dra. Elvira Castro Cossío
Directora General Empresa Consultores Asociados S.A, CONAS

La economía cubana mantiene alta dependencia del comercio exterior y requiere un nivel significativo de inversiones para la modernización de su industria, incrementar la producción de alimentos y otros bienes que sustituyan importaciones, el desarrollo de energía renovable, la mejora de la infraestructura (incluyendo las tecnologías de la información) y la producción de bienes y servicios con alto valor agregado que incrementen los niveles de exportaciones del país.

Los índices de acumulación resultan insuficientes para acometer las inversiones requeridas para garantizar ritmos crecientes y sostenidos de desarrollo económico.

Por tanto, el comercio exterior y la inversión extranjera desempeñan un papel importante en la estrategia nacional de desarrollo, según se expresa en un grupo de Lineamientos de la Política Económica y Social aprobados en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, PCC.

En correspondencia con lo anterior resulta importante orientar a los empresarios extranjeros en cómo acceder a estas oportunidades de negocios en Cuba, el marco legal aplicable, los atractivos del mercado cubano y el papel de las consultorías, especialmente CONAS, en este proceso.

Breve caracterización del mercado cubano

Cuba se ubica a la entrada del Golfo de México, en el Mar Caribe. Es un archipiélago constituido por la Isla de Cuba, la Isla de la Juventud y alrededor de 4 200 cayos e islotes, con una superficie total de 110 942 km2. La mayor parte del territorio está formado por llanuras. Se destaca la belleza de sus playas y el trabajo que se viene desarrollando en la conservación del patrimonio histórico cultural, desde las primeras villas fundadas durante la etapa colonial hasta los eventos de nuestros días.

Posee un clima subtropical, con una temperatura media de 77 grados Fareheight en verano y 71.6 grados en el corto invierno.

Según el último censo realizado, la población es de unos 11 millones de habitantes, con un elevado nivel educacional y mayor concentración en las zonas urbanas. Se han alcanzado índices de desarrollo humano similares a los de los países desarrollados.

Cuba forma parte de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA, junto con Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Ecuador y otros países del Caribe, participando en los acuerdos de integración adoptados. Del mismo modo es miembro de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC; la Asociación Latinoamericana de Integración, ALADI; la Asociación de Estados del Caribe, AEC y el Fórum del Caribe, CARIFORUM.

Cuenta con unos 10 aeropuertos internacionales y 6 puertos distribuidos a lo largo del país. A 45 kilómetros al oeste de La Habana se encuentra la Zona Especial de Desarrollo del Mariel, que tiene entre sus objetivos crear un sistema logístico que permita altos niveles de eficiencia en la importación, exportación y distribución. Para ello posee una moderna terminal de contenedores equipada con tecnología de punta y se contemplan instalaciones aeroportuarias dentro de la Zona y en sus cercanías, interconexión con el territorio nacional mediante viales y vías férreas e infraestructura de comunicaciones.

Entre los indicadores macroeconómicos del país se encuentran:

  • El Producto Interno Bruto presenta un crecimiento promedio anual de entre un 2 y 3%(1).
  • Se tiene equilibrio de la balanza comercial externa, a partir del aumento de la exportación de servicios médicos y otros. Esto debe contribuir paulatinamente a la mejora de la Balanza de Pagos del país.
  • Se reciben más de 2,5 millones de turistas por año(2), que provienen en lo fundamental de países europeos, Canadá y América Latina.

El país se encuentra actualmente inmerso en un proceso de actualización de su Modelo Económico, en aras de construir una economía eficiente y sustentable, que garantice la elevación del nivel de vida y bienestar de la población, todo lo cual se expresa en los Lineamientos de Política Económica y Social aprobados en el VI Congreso del PCC.

El comercio de mercancías con entidades cubanas

En el año 1947 se suscribió por 23 países, entre ellos Cuba, el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, conocido por GATT. Este Organismo se convirtió en el año 1995 en la Organización Mundial de Comercio, OMC, siendo Cuba por tanto uno de los países fundadores.

El comercio exterior cubano se ejecuta conforme a las normas de compraventa internacional de bienes y servicios, y comprende las siguientes etapas:

  • Ejecución de los estudios de mercado.
  • Elaboración de Políticas de Gestión de importaciones o exportaciones, para lo cual se solicitan ofertas comerciales a los potenciales proveedores o clientes. EXTRANJERA 24
  • Desarrollo de las negociaciones.
  • Contratación y ejecución comercial.

Las importaciones anuales de Cuba se encuentran en el orden de los 14 000 millones de pesos(3), Los principales mercados proveedores han sido Venezuela, China, España y Brasil. En los últimos años se ha incrementado la concentración de compras externas en un grupo de empresas importadoras, para aprovechar las ventajas que proporciona.

Las exportaciones de bienes se encuentran en el orden de los 6 000 millones de pesos(4) y se concentran en un grupo de productos, en su mayoría tradicionales. Se trabaja en la diversificación de la cartera exportable de bienes y servicios del país, en donde existen potencialidades.

Para establecer el comercio de bienes con entidades cubanas, pueden adoptarse las modalidades siguientes:

Las entidades facultadas para realizar actividades de importación y exportación de mercancías deben regirse para ello por la Resolución 50/2014 del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX): Reglamento general sobre la actividad de importación y exportación. Se exceptúan de su cumplimiento únicamente las empresas de capital totalmente extranjero.

La entidad cubana importadora debe conformar su cartera de proveedores y gestionar con el MINCEX la inclusión de las compañías extranjeras no radicadas en Cuba en la Cartera de Proveedores del país.

Las sociedades mercantiles extranjeras pueden hacerse representar en Cuba por una Agente o solicitar la apertura de una Sucursal. En Cuba existen tres empresas facultadas para actuar como agentes, siendo éstas:

  1. Representaciones Culturales S.A.
  2. Comercial Take off, para líneas aéreas.
  3. Representaciones Platino, para los demás sectores de actividad.

El establecimiento de sucursalesy Agentes está regulado por elDecreto 206/1996: Reglamento del Registro Nacional de Sucursales y Agentes de sociedades mercantiles extranjeras y la Resolución No 550/2001 del MINCEX: Procedimiento para la tramitación de expedientes por el Registro Nacional de sucursales y agentes de sociedades mercantiles extranjeras.

Se establecen como principios generales para aprobar las solicitudes de establecimiento en Cuba de sucursales de sociedades mercantiles extranjeras o empresarios individuales, los aspectos siguientes:

  1. Que resulte de interés para el país, teniendo en cuenta la nomenclatura de productos que comercializa, la transferencia tecnológica, la concesión de créditos, solvencia económica y el prestigio de la firma, entre otros.
  2. Que el capital social desembolsado de la sociedad mercantil no sea inferior a 50 mil USD o su equivalente en otra moneda.
  3. Que la sociedad mercantil o empresario individual que interese el establecimiento de Sucursal, haya tenido un volumen de negocios con entidades cubanas no inferior a los 500 mil USD anuales en los últimos tres años.

Constituye principio general para aprobar las solicitudes interesadas por entidades cubanas para actuar como Agentes, que las entidades y empresarios individuales que sean representados, resulten de interés para el país teniendo en cuenta la nomenclatura de productos que comercializan, la transferencia tecnológica, la concesión de créditos, solvencia económica y el prestigio de la firma, entre otros.

En la práctica del comercio exterior resulta recomendable contemplar la supervisión comercial. Para ello puede contratarse los servicios de Agencias Cubanas internacionalmente reconocidas, que aplican las normas establecidas por la Federación Internacional de Agencias de Inspección (IFIA) y las regulaciones cubanas, entre ellas la Resolución No. 231/2004 del MINCEX: Procedimiento para el control del cumplimiento de los requisitos técnicos en los productos de importación y exportación y la guía para la elaboración del procedimiento de solicitud de inspección.

Actualmente existen cuatro Agencias Cubanas de Supervisión Comercial: CUBACONTROL, ADESA, Intermar y Servitally.

El comercio de servicios con entidades cubanas

En el año 1995 se regula por primera vez en la OMC el comercio de servicios, mediante el Acuerdo General del Comercio de Servicios que lo define como el suministro de un servicio a través de cuatro modalidades:

• Modo 1: Suministro Transfronterizo:

El cliente lo recibe desde el país del proveedor.

• Modo 2: Consumo en el extranjero:

El cliente se desplaza al país del proveedor.

• Modo 3: Presencia comercial:

El proveedor se establece en el exterior.

• Modo 4: Movimiento de personas:

El proveedor se mueve al país del cliente a ofrecer el servicio.

Cada país debe presentar la lista de sectores a los que concede acceso al mercado y trato nacional. En este sentido Cuba presentó su lista de compromisos con acceso a varios subsectores de servicios profesionales, de comunicación, construcción e ingeniería, financieros, turismo, culturales, deportivos, marítimo y aéreo.

Las modalidades principales de exportación de servicios que se desarrollan son:

  • Contratación de profesionales y técnicos cubanos por parte de entidades extranjeras para prestar servicios profesionales y técnicos en el exterior. Para ello se cuenta con normativas que regulan la exportación de asistencia técnica, entre ellas la Resolución No 43/ 2005 del entonces Ministerio para la Inversión Extranjera y la Colaboración Económica: Normas para la contratación de profesionales y técnicos cubanos por parte de entidades extranjeras para prestar servicios profesionales y técnicos fuera del territorio nacional.
  • Contratación de servicios o paquetes de servicios tales como servicios de ingeniería, estudios medio ambientales, perforaciones mineras, reparación de embarcaciones, consultorías, sistemas de formación, etc.

En el Directorio de Exportadores de Servicios y en la Oferta Exportable de servicios de la República de Cuba, editados por 26 Centro para la Promoción del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de Cuba, CEPEC se encuentran las entidades con potencialidades para desarrollar esta actividad.

Para coadyuvar al aumento y diversificación de las exportaciones de servicios, el MINCEX ha comunicado a las empresas estatales y de capital cien por ciento cubano que deben elaborar y presentar para su valoración, una Estrategia al respecto.

La inversión extranjera en Cuba

En Cuba desde hace más de veinte años se cuenta con inversión extranjera en varios sectores de la economía, fundamentalmente en petróleo, minería, turismo, construcción, industria y otros; con la participación de varias firmas de reconocido prestigio internacional.

Su marco legal tiene como fundamento la Constitución de la República de Cuba, que establece entre otras formas de propiedad la de las empresas mixtas, sociedades y asociaciones económicas.

El 29 de marzo del 2014 la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó la Ley 118 de la Inversión extranjera. En la misma se define que la inversión extranjera en el país se orienta a la diversificación y ampliación de los mercados de exportación, el acceso a tecnologías de avanzada, la sustitución de importaciones, priorizando la de alimentos. Del mismo modo a la obtención de financiamiento externo, la creación de nuevas fuentes de empleo, la captación de métodos gerenciales y la vinculación de la misma con el desarrollo de encadenamientos productivos, así como al cambio de la matriz energética del país mediante el aprovechamiento de fuentes renovables de energía(5).

En adición mediante el Decreto 325/ 2014 fue aprobado el Reglamento de la Ley de Inversión Extranjera y se han emitido resoluciones complementarias por el MINCEX, Banco Central de Cuba y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social; más el Acuerdo 7567/2014 del Consejo de Ministros.

Entre los atractivos que implica el marco legal recién aprobado se destacan:

  • Garantías que se ofrece a los inversionistas extranjeros en cuanto a la no expropiación.
  • Posibilidad de inversión en todos los sectores excepto en los servicios de salud y educación a la población y en las instituciones armadas.
  • Se cuenta con políticas generales y sectoriales para la inversión extranjera, y con una Cartera de Oportunidades de Inversión Extranjera que publica el MINCEX, previamente aprobada por el Consejo de Ministros y sustentada en estudios de prefactibilidad técnico económica para cada proyecto objeto de promoción.
  • El régimen especial de tributación resulta similar al de otros países que se encuentran entre los principales receptores de inversión extranjera en la región de América Latina y el Caribe. Dentro de los incentivos se encuentran:
    • Se exime el pago de impuestos sobre utilidades en los primeros ocho años de constitución del negocio pudiendo prorrogarse, así como cuando se apruebe reinversión de utilidades.
    • Se exime el impuesto aduanero para importaciones de equipos, maquinarias y otros medios durante el proceso inversionista.
    • Se exime el pago de contribución territorial para desarrollo local durante el período de recuperación de la inversión.
  • Se presta atención a la protección de la propiedad intelectual, la conservación del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales.

La legislación reconoce la existencia de las siguientes modalidades de inversión extranjera:

  1. Empresa Mixta.
  2. Contrato de Asociación Económica Internacional, AEI. Incluye los contratos a riesgo para la exploración de recursos naturales no renovables, para la construcción, la producción agrícola, la administración hotelera, productiva o de servicios, y los contratos para la prestación de servicios profesionales.
  3. Empresa de Capital totalmente extranjero. 

La constitución de una empresa mixta implica la formación de una persona jurídica distinta a las partes, la que adopta la forma de compañía anónima por acciones nominativas. La estructura de participación de las partes en el capital social es acordada por los socios y establecida en la autorización gubernamental.

Se establecen tres niveles de aprobación gubernamental de los proyectos de negocios con inversión extranjera.

El Consejo de Estado aprueba la inversión extranjera cuando se realicen para la gestión de servicios públicos o cuando se proponga explotar recursos naturales no renovables mediante una modalidad que no sea el Contrato de Asociación Económica Internacional a Riesgo.

El Consejo de Ministros aprueba la autorización de la inversión extranjera en el resto de los casos, excepto aquellos casos en que de manera expresa haya delegado esta facultad a determinados Jefes de los Organismos de la Administración Central del Estado sobre sectores y modalidades de su competencia. Actualmente se han delegado facultades de aprobación a:

  • El Ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera para los Contratos de Asociación Económica Internacional que tengan por objeto la administración productiva y de servicios y la prestación de servicios profesionales.
  • El Ministro de Turismo para los contratos de Asociación Económica Internacional que tengan por objeto la administración hotelera.

En la Política de Inversión Extranjera aprobada, se enuncian principios generales y sectoriales. Entre los principios generales se encuentran(6):

  1. Concebir la inversión extranjera como una fuente de desarrollo económico para el país.
  2. Favorecer la diversificación en la participación de empresarios de diferentes países.
  3. Priorizar la promoción para las Zonas Especiales de Desarrollo, iniciando los trabajos por la Zona del Mariel.
  4. Orientar la mayor parte de la inversión extranjera hacia sectores de exportación. Adicionalmente, dirigirla a eliminar los cuellos de botella en la cadena productiva, favoreciendo la modernización, infraestructura y el cambio del patrón tecnológico en la economía, así como a garantizar la satisfacción eficiente de las necesidades del país con el objetivo de sustituir importaciones.
  5. Contribuir al cambio de la matriz energética del país mediante el aprovechamiento de fuentes renovables de energía, con la utilización de la energía solar, la eólica y la hidráulica; así como de la biomasa, que comprende la cañera, la forestal y el marabú; y de otras fuentes entre las que se encuentra el biogás.
  6. Mantener la figura de la entidad empleadora para la contratación de fuerza de trabajo. El salario se condicionará al trabajo aportado, a la eficiencia y al valor agregado que la empresa genere.
  7. El déficit de capacidad constructiva del país no puede frenar el desarrollo del proceso inversionista con capital extranjero, por lo que podrán evaluarse las alternativas que resulten más convenientes
  8. No se otorgarán derechos de exclusividad sobre el mercado cubano al socio extranjero, quien, en igualdad de condiciones con terceros, podrá ser suministrador y cliente del negocio.

Se definieron como sectores priorizados a la inversión extranjera: la producción agrícola y la industria alimentaria, el turismo incluido el de salud y exportación de servicios médicos, el desarrollo de fuentes de energía especialmente las renovables, la exploración y explotación de hidrocarburos y recursos mineros, y la construcción o mejoramiento de infraestructuras industriales (industrias azucarera, sideromecánica, ligera, química, electrónica, farmacéutica y biotecnológica). Además se promueven proyectos relacionados con la construcción, transporte y comercio mayorista.

Para cada uno de estos sectores se establecieron las actividades que resulta de interés desarrollar con inversión extranjera. Esto no excluye que puedan evaluarse puntualmente otros proyectos de inversión, cumplimentando lo establecido en la Ley de Inversiones Extranjeras.

La inversión extranjera en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel, ZEDM

Mediante el Decreto Ley No 313/2013 se dispone la creación de la ZEDM, concebida con un carácter integral y armónico, articulada con el resto de la economía

El funcionamiento de la Zona se rige además por su Reglamento, el Decreto No. 316 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros y resoluciones complementarias del Banco Central, Aduana General de la República y varios Ministerios.

Entre los objetivos previstos para la Zona se encuentra atraer inversiones extranjeras, velando por el uso de tecnologías limpias y que se produzcan bienes y servicios de valor agregado basado en el conocimiento y la innovación.

Las inversiones en la Zona se ejecutan por entidades nacionales o cualquier modalidad de inversión extranjera prevista en la ley, a partir de su establecimiento como concesionario o usuario. Se promueve desarrollar los nuevos negocios en el desarrollo de infraestructura para la Zona, inmobiliario, biotecnología, desarrollo y producción de medicamentos, industria de envases y embalajes, energías renovables, agricultura, industria agroalimentaria, Industria ligera, telecomunicaciones e informática.

Para la administración de la Zona y conducir su Programa de Desarrollo y Negocios, a partir del Plan de Ordenamiento Territorial y Urbano aprobado, se creó la Oficina de la Zona. Esta Oficina tiene entre sus funciones evaluar las solicitudes que se le presenten para el establecimiento como concesionarios y usuarios.

El Director General de la Oficina, auxiliado por una Comisión, evalúa los documentos presentados y presenta a aprobación del Consejo de Ministros las solicitudes de inversiones extranjeras que deban ser autorizadas por ese órgano, o procede a aprobar o denegar las solicitudes que le corresponde resolver. En el Decreto Ley No 313 se especifican las actividades o casos que es facultad exclusiva del Consejo de Ministros, y las restantes inversiones extranjeras las aprueba el Director General de la Oficina.

La ZEDM destaca por la concesión de un atractivo régimen tributario y salarial, así como por los incentivos otorgados al inversionista, los cuales son superiores en relación a los que pueden concederse en el resto del país. Entre los mencionados beneficios se encuentran:

  • Régimen especial salarial. Se prevé que el salario que perciban los trabajadores contratados por concesionarios y usuarios de la ZEDM sea superior al tomado como referencia para el resto del país.
  • Régimen especial tributario. Los concesionarios y usuarios están exentos de las obligaciones fiscales siguientes:
    a. Impuesto sobre utilidades durante diez años, pudiendo extenderse previa aprobación del MFP en casos de interés para el país.
    b. Impuesto aduanero por los medios, equipos y bienes importados con destino al proceso inversionista en la Zona
    c. Impuestos sobre las ventas o sobre los servicios durante el primer año de operaciones.
    d. Contribución territorial para el desarrollo local.

Las obligaciones fiscales aplicables luego del período de exención son:

  1. Tipo impositivo del 12% del impuesto sobre utilidades.
  2. Tipo impositivo del 1% para el pago de los impuestos sobre las ventas o los servicios
  • Tratamiento especial aduanero, con el objetivo de simplificar los trámites y términos para el registro, solicitud y otorgamiento de regímenes aduaneros.

Actualmente se valora el posicionamiento de concesionarios y usuarios en la parte Norte del Sector A de la ZEDM. Para el desarrollo de las negociaciones se emitieron los valores mínimos del suelo, en correspondencia con el nivel de desarrollo y urbanización de cada zona de esa parte; así como coeficientes a aplicar de acuerdo a los años de vigencia proyectados del negocio para la determinación en cada caso del Valor del suelo en derecho de superficie o usufructo.

Para determinar el valor del suelo debe realizarse un avalúo, el que tiene que estar certificado por el Ministerio de Finanzas y Precios.

Pasos para emprender un proyecto de IE

En resumen se puede plantear que para emprender un proyecto de inversión extranjera en Cuba se debe transitar por las siguientes etapas:

En la etapa exploratoria se recomienda consultar en primera instancia los materiales promocionales que se presentan sobre Cuba como destino de inversión, las regulaciones principales vigentes, políticas generales y sectoriales para la inversión extranjera y las oportunidades de inversión identificadas. Esta información puede obtenerse por Internet y/o contactando entidades especializadas como el Centro para la Promoción del Comercio y la Inversión Extranjera (CEPEC), la Cámara de Comercio de Cuba y consultoras establecidas en Cuba.

Como sustento de los estudios de prefactibilidad y factibilidad técnica–económica del negocio a evaluar debe contarse con un estudio del mercado a que se pretende acceder, sea al mercado cubano y/o extranjero. Caso de no disponerse del mismo debe planificarse su ejecución por los inversionistas nacionales y/o extranjeros o en su defecto contratar este servicio a las mencionadas consultoras.

Para cada propuesta de inversión a presentar a la aprobación correspondiente, debe elaborarse un Expediente que debe contener, entre otros, los elementos siguientes:

  • Estudio de factibilidad económica– financiera del proyecto, el cual debe incluir un resumen del estudio de mercado realizado.
  • Propuesta de documentos jurídicos constitutivos del negocio.
  • Avalúos de los aportes de activos de las partes en caso de proponerse una empresa mixta o de las aportaciones de cada si se refiere a un Contrato de Asociación Económica Internacional.
  • Documentación establecida en la ley, que acredite la identidad y solvencia del inversionista extranjero, así como los poderes de representación cuando proceda, debidamente legalizados y protocolizados para que surtan efectos en Cuba.

La valuación de los activos que aporten los inversionistas nacionales y extranjeros debe realizarla una entidad independiente. En Cuba están facultadas para ello las empresas CONAS, Intermar, BANDEC y ADESA. Excepcionalmente el Ministerio de Finanzas y Precios puede autorizar que una entidad extranjera de reconocido prestigio efectúe dicha valuación.

Los demás estudios y documentos jurídicos requeridos pueden elaborarlo las partes o socios durante el proceso negociador; aunque se recomienda contratar los servicios de consultoras independientes entre las que se encuentra CONAS, consultoría especializada en los servicios profesionales a la inversión extranjera y el comercio exterior, que ha contribuido a la constitución y desarrollo de parte significativa de los negocios con inversión existentes en el país.

 

• Este artículo fue tomado de la Revista Mercado que publica el Centro para la Promoción del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de Cuba (CEPEC).

 

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